Aixo no es serio...oOoOoO.....hhh!!!El Chaco aparentemente no tiene nada y no hay mucho que hacer, pero nos enamoró su silencio. Paseamos, comimos huevos y jugamos a las cartas. Gracias Alemán por liberarnos del estrés de la ciudad.
La zona del Chaco, como decimos, tiene un encanto especial y es curiosa del visitar. Sobre todo, Filadelfia, la ciudad fantasma, donde TODO estaba cerrado. En Filadelfia hay un hermoso museo que no vimos (estaba cerrado), una preciosa feria de artesanías (también cerrada. No pudimos entrar) y una gastronomía deliciosa que no probamos (porque no había ningún bareto abierto... para variar...)
Aunque lo pasamos bien allà, teníamos muchas ganas de regresar a Asunción y encontrarnos de nuevo con nuestra familia: mamà Carmi, mamà Ruth, mamà Euge, papi Kuervo y todas las tías, tíos y primit@s (no os enfadéis, pero son muchos nombres para citar aquí...)
Un besito para toos y toas!!
Los ktalanes!!!
